UN FENÓMENO QUE VA A MÁS 64.000 familias y empresas cambian cada año de compañía de luz o gas

De los algo más de 28.000 euros que destina cada familia de Castellón a llenar la nevera, pagar las facturas, comprar algo de ropa o disfrutar de las vacaciones, 8.205 euros se invierten en gastos de la vivienda, sobre todo, en la hipoteca, el alquiler y los recibos de la luz y el gas. Y estos cada vez son más altos.

En diez años, el alza del recibo eléctrico ha sido superior al 50% y para un usuario medio encender la televisión o poner la lavadora tiene un coste medio de 77 euros al mes. Hay mucho dinero en juego y eso explica por qué cada vez son más las familias y empresas de Castellón que deciden cambiar de operador. Lo que hasta hace unos años era excepcional hoy no lo es y solo en el último año se registraron en la provincia más de 64.000 portabilidades. Todo un récord.

Pese a que las cifras siguen estando muy lejos de las que alcanzan otros sectores como el de la telefonía, cambiarse de compañía eléctrica es cada vez más habitual. Y quien lo dice es la Comisión Nacional de los Mercados de la Competencia (CNMC), adscrita al Ministerio de Economía, que en 2018 contabilizó en Castellón un total de 64.532 cambios de suministrador de luz y gas, lo que significa que mutaron el 10% de los abonados de la provincia.

Las portabilidades son más frecuentes en el sector eléctrico y algo menos en el mercado gasista. En Castellón se registraron el año pasado 56.695 cambios de suministradores de luz sobre un total de 480.467 puntos de suministro, lo que supuso una tasa de switching (cociente entre el número de cambios activados y el de puntos de suministro registrados) del 11,8%. Por su parte, los usuarios de gas que aceptaron la oferta de algún competidor fueron 7.837 sobre un total de 79.163, lo supone una tasa de cambio del 9,9%.

En ambos casos las cifras se sitúan ligeramente por encima de la media nacional. En el conjunto del país cambiaron de suministrador de luz un 10,9% de los clientes y el 8,9% de quienes tienen contratado gas; y llama la atención que, tanto a nivel estatal como provincial se trate de un porcentaje sensiblemente más elevado que la media europea, que se sitúa en el 8%.

MERCADO REGULADO Y LIBRE // El mercado eléctrico en España se divide entre regulado y libre. Así, de los 29,4 millones de puntos de suministro que se contabilizaban al final de 2018, un 61,7% pertenece al libre y un 38,3% al regulado. ¿La diferencia? El mercado regulado está compuesto únicamente por las comercializadoras de referencia (Iberdrola, Endesa, Naturgy…) y en él se contrata la tarifa de Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) que está controlada por el Gobierno y cambia en base al mercado mayorista de la electricidad. Además, es la única con la que se puede pedir el bono social eléctrico, una ayuda que en Castellón beneficia a 17.000 hogares.

El mercado libre, por su parte,

surgió tras la liberalización del sector y en él están también las empresas del mercado regulado con sus filiales, así como las llamadas comercializadoras independientes (hay más de 300), entre las que destacan nombres como Holaluz. La diferencia con el mercado regulado es que en el libre los consumidores pagan el precio que acuerdan con la empresa suministradora.

Pero, ¿cuánto tiempo cuesta cambiar de compañía? ¿Es un proceso complejo? Los datos que maneja la CNMC revelan la portabilidad es sencilla y los tiempos medios desde que un cliente otorga si consentimiento al comercializador hasta que el distribuidor activa el cambio son de 8,5 días en electricidad y 10.3 en gas natural. «Hace tres años eran mucho más altos, de hasta 15 días», explican desde el organismo adscrito a Economía.

Noticia extraída del Periódico Mediterráneo